
El impacto en la salud cognitiva
Las frecuencias naturales, como Schumann y la frecuencia embrionaria, reciben cada vez más atención en el campo de la neurociencia. Estas frecuencias se han relacionado con efectos beneficiosos sobre el cerebro, incluida la mejora de la conectividad neuronal, la regulación de la actividad cerebral y la provisión de neuroprotección contra la inflamación. El interés científico en estos fenómenos se basa en estudios que exploran cómo la exposición a estas frecuencias puede potencialmente apoyar la función cognitiva y mejorar la calidad de vida de las personas que padecen trastornos neurodegenerativos o problemas de aprendizaje. Este artículo reúne extractos de estudios que detallan el impacto de las frecuencias en aspectos como la memoria, la atención y la neuroplasticidad.
Conectividad neuronal mejorada: la frecuencia Schumann está asociada con la alineación de las ondas cerebrales, particularmente las ondas alfa, que están relacionadas con la relajación y el estado de alerta. Una mayor sincronización de las ondas alfa podría ayudar a estabilizar la función cognitiva en personas con enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer o el Parkinson. Los estudios han demostrado que mejorar la conectividad neuronal y reducir los desequilibrios de las ondas cerebrales podría frenar la progresión de ciertos síntomas cognitivos asociados con estas enfermedades.
Neuroprotección y reducción de la inflamación: algunas investigaciones sugieren que la exposición a Schumann y a las frecuencias embrionarias puede tener un efecto neuroprotector al reducir la inflamación cerebral, que a menudo está presente en las enfermedades neurodegenerativas. Al modular la respuesta inflamatoria y promover un entorno neuronal más estable, estas frecuencias podrían ayudar a retrasar la degeneración celular y mejorar la calidad de vida de los pacientes.
Regulación de la actividad cerebral: los trastornos de la atención, como el TDAH, suelen asociarse con un desequilibrio de las ondas cerebrales, con hiperactividad de determinadas frecuencias (como las ondas beta) e hipoactividad de otras (como las ondas alfa y theta). El uso de la frecuencia Schumann puede ayudar a reequilibrar estas ondas cerebrales, promoviendo un mejor enfoque y control de la atención. Algunas terapias de neurofeedback utilizan frecuencias cercanas a 7,83 Hz para regular la actividad cerebral en personas con TDAH.
Memoria mejorada y capacidades de aprendizaje: Schumann y las frecuencias embrionarias también pueden mejorar la memoria y el aprendizaje al facilitar la transición entre los estados de conciencia alfa y theta, asociados con el aprendizaje y la consolidación de la memoria. Al ayudar al cerebro a alcanzar estos estados de manera más consistente, estas frecuencias podrían respaldar los procesos de memorización y adquisición de nuevas habilidades.
Estudios de neurociencia: los estudios sobre el uso de frecuencias específicas para tratar trastornos cognitivos han demostrado que la exposición a bajas frecuencias puede mejorar la regulación de las ondas cerebrales y potencialmente reducir los síntomas de los trastornos neurocognitivos. Por ejemplo, una investigación publicada en Neuroscience Letters demostró que la estimulación magnética transcraneal de baja frecuencia podría mejorar la cognición en pacientes con enfermedades neurodegenerativas.
Terapias de estimulación electromagnética: otras investigaciones en electroterapia y estimulación cerebral han explorado el uso de frecuencias como 2,28 Hz para influir positivamente en las funciones cognitivas. Estos estudios sugieren que dichas frecuencias pueden modular la actividad neuronal, mejorar la conectividad entre las regiones del cerebro involucradas en la atención y el aprendizaje y ofrecer apoyo a pacientes con trastornos cognitivos.
Apoyo al aprendizaje y la memoria: En cuanto a los trastornos del aprendizaje como la dislexia, algunos estudios están explorando el uso de Schumann y frecuencias embrionarias para mejorar la capacidad de lectura y comprensión mediante la modulación de la actividad cerebral en áreas involucradas en el lenguaje y la integración sensorial. Mejorar la plasticidad neuronal mediante la exposición a estas frecuencias también podría facilitar la creación de nuevas conexiones neuronales, esenciales para superar los obstáculos del aprendizaje.
Estudios actuales y proyectos de investigación futuros: se están llevando a cabo varios proyectos de investigación y estudios clínicos para evaluar la eficacia de Schumann y las frecuencias embrionarias en el cuidado de pacientes con trastornos neurocognitivos. Estos estudios incluyen ensayos de modulación de ondas cerebrales, efectos sobre biomarcadores de estrés e inflamación e impactos a largo plazo en la calidad de vida de los pacientes.